
Lo inmóvil, lo que permanece constante, no debe ser confundido con aquello que carece completamente de movimiento. Es algo diferente, aquello que oculta un movimiento más grande, aquello que agita todo lo demás que es siempre superficie. Y como todo lo que oculta, como un espejo tal vez, en realidad revela lo verdadero, una unidad que carece de centro: un cuerpo, un lenguaje. Lo inmóvil entonces no puede estar separado del movimiento que para los ojos es fascinante, pero está separado en muchas ocasiones de esos mismos ojos puesto que relaciona con lo invisible.
El cine nace con esa idea casi obsesiva, y cuanto más obsesiva mejor, de atrapar el movimiento y duplicarlo, como otro espejo, tal vez, que pronto traiciona su propósito, y deja de reflejar imágenes para mostrar otra cosa. En ese momento el cine se convierte en arte, y cada traición sucesiva del espejo apunta a lo inmóvil. Detrás del espectáculo, de las luces, de aquellos que encarnan con sus rostros los sueños de los sencillos, detrás las historias, y del movimiento que proyecta movimiento en la pantalla de cine, se encuentra algo que permanece: el lenguaje cinematográfico y los cuestionamientos a este mismo lenguaje que indiscutiblemente producen su avance.
La revista INMÓVIL nace en INCINE con la idea de presentar la reflexión que permanece constante detrás de la pantalla, detrás de los diferentes oficios y cuerpos que construyen el lenguaje del cine. Para esta publicación, inmovilidad quiere decir movimiento invisible, secreto, enmascarado, y que en consecuencia tiene que ser nombrado, porque lo oculto es siempre el camino hacia lo real, hacia lo inalcanzable, y, en este caso, hacia un cine que crea realidad, que vive.
Número actual
Vol. 10 Núm. 2 (2024): 100 años del cine ecuatoriano
El cine ecuatoriano cumple su primer siglo de existencia reflejando, a través de voces valientes, las historias que retratan las identidades diversas y vibrantes del país. Desde sus inicios, con El tesoro de Atahualpa en 1924, hasta las producciones contemporáneas que triunfan en festivales internacionales, el cine ecuatoriano ha sido testigo fiel y narrador constante de su época.
Para conmemorar este centenario, Inmóvil en colaboración con el Festival de Cine Ecuatoriano Kunturñawi, que celebra su 18ª edición honran tanto a los pioneros que abrieron el camino como a las nuevas generaciones de cineastas que reinventan el arte, ofreciendo valiosas reflexiones sobre el presente y el futuro de nuestro oficio.
Publicado: 2025-03-19